Siete días libres.
Deseo todo.
Comida rica, descanso, disfrute.
Epicteto me dice que preste atención.
Séneca, que el placer ahorca.
Siete días libres.
No creo que piense en un par de muertos.
¡Qué rico es pecar!
¿Será que peco al no vigilar cuánto como?
¿Será que también esta semana tengo que cuidarme?
¿Escuchar a los muertos que tanto admiro?
¿No podría disfrutar mi semana sin preocuparme?
No.
Porque me olvidé de los muertos y comí de más.
Dejé el ejercicio y empecé a debilitarme.
Me empezó a doler todo.
Siete días y se jodió to’.
Siete días ricos de pecado.
Siete días de dolor.
¿Se le puede llamar a esto vacaciones?
¿Qué dirían los muertos?


